Porque todo tiene un comienzo. Llevaba tiempo pensando en la posibilidad de empezar un blog para Saros, sin embargo no terminaba de vislumbrar el enfoque que quería darle. Ahora que he creado una web para la campaña y que el perfil de Facebook tiene un toque más “narrativo”, como si yo mismo fuese un PNJ, creo que he llegado a la conclusión de que el blog va a ser un diario de desarrollo pasado, presente y futuro.

No esperéis muchos detalles sobre la propia campaña aquí, porque uno de los principales inconvenientes de haber escrito una campaña es que, precisamente, apenas puedo hablar de la campaña! Me encuentro con la dificultad de que no puedo decir prácticamente nada sobre ella sin hacer enormes spoilers que arruinarían la historia. Esto es un poco como aquellos actores que les llevan a hacer promoción de una película y apenas pueden revelar nada, y cuando lo hacen a veces se llevan una colleja por metepatas! (En este caso la colleja me la daría yo a mí mismo). Sin embargo, de algunas cuestiones sí que intentaré hablar, en la medida de lo posible.

Pero bueno, no quiero irme por las ramas ya que el título de esta entrada alude a acudir al principio, así que, si tuviese que establecer un punto de inicio para Saros, éste sería a mediados del año 2015, cuando me entero de que en las jornadas de rol Bilbao Rock&Rol del año 2016, va a haber un concurso de módulos sobre cualquiera de los juegos publicados por las editoriales que colaboran en las jornadas.


Mis circunstancias personales habían ido derivando en una reducción drástica del tiempo disponible para poder jugar a rol. Sentía que quería seguir haciendo algo para no desenchufarme del hobby, pero no terminaba de dar con la tecla. Sin embargo, ese concurso de módulos comenzó a mostrarme el camino. Si ya apenas podía jugar a rol, al menos intentaría dedicar una parte de mi tiempo a escribir mis propias aventuras. Al ser una actividad en solitario, no requería cuadrar agendas con nadie, lo que en cierto modo facilitaba la cuestión.

Hasta entonces, supongo que como muchos masters, había dirigido de vez en cuando alguna de mis ideas, pero dejando muchas cosas abiertas y espacio para improvisar según las acciones de los jugadores. Pero ahora tenía una motivación, así que puse mis neuronas a trabajar. Era la primera vez que me planteaba escribir algo para que alguien ajeno a mí lo pudiese leer y dirigir.

¿Sería capaz?