En el segundo trimestre de 2018 ya tenía muchos frentes
abiertos y casi todos progresando adecuadamente. Sin embargo, todavía me
quedaban bastantes cosas en el tintero. Dos de las más importantes eran
conseguir un mapa para Bloomfield y una portada. Si tenía intención de auto
publicar Saros en un futuro, ambos elementos eran imprescindibles, aunque desde luego, tenía mayor
urgencia el mapa.

Teniendo en cuenta que la practica totalidad de la campaña se desarrolla en las calles y los distritos de Bloomfield, disponer de un mapa lo suficientemente detallado de la ciudad se me antojaba como algo imprescindible para que los jugadores puedan ubicarse y orientarse durante la misma.

Buscando en internet también se pueden encontrar varios generadores de mapas de
fantasía, incluso de ciudades, pero nada de eso encajaba con lo que yo
necesitaba. Además una futura publicación de Saros requeriría un uso comercial
del mapa, así que necesitaba que alguien hiciese el mapa específicamente para mí. Yo ya tenía
un boceto de cómo debía ser la ciudad, con sus distritos, el río, etc. Sabiendo
que fuese quien fuese el que hiciese el mapa, tendría que pasarle un boceto, me
dedique a hacer uno partiendo de una conocida página de mapas en internet. Me pareció ciertamente curioso partir sobre la base de mi ciudad natal, Bilbao, pero
cambiando algunos de sus elementos para que se adecuasen a como había descrito
Bloomfield.

Poco a poco empecé la búsqueda de la persona que pudiese
encargarse del mapa. En un primer momento me moví entre contactos que ya
conocía, aunque a ninguno parecía poder encajarle algo como lo que estaba
buscando. De esta fase al menos saque algo muy importante e inesperado: el contacto de David Ardila, la persona que se encargaría de
hacer la portada (de la cual ya hablaré en la próxima entrada del blog).

Como a través de mis contactos no conseguía nada por este
lado, amplié el rango de búsqueda por internet. Contacté con algunas personas que realizan cartografía para juegos,
principalmente de fantasía, pero en el mejor de los casos tampoco les encajaba,
y en el peor ni siquiera recibí respuesta (algo que ciertamente me sorprendió).

El asunto del mapa se estaba empezando a enquistar, sin que
consiguiese avanzar, por más que lo intentaba. Evidentemente, si mi presupuesto
para el mapa hubiese sido elevado, creo que no hubiese tenido tantos problemas,
pero tenía que lidiar con el presupuesto que me había fijado previamente para
que no se me descontrolasen los gastos dedicados al arte del juego. Esto no
quiero que parezca una queja hacia los ilustradores, más bien al contrario, ya que solo tengo agradecimiento y respeto por aquellos que
han trabajado conmigo dedicándome su tiempo y su esfuerzo.

No me quedaba más remedio que seguir indagando a ver si algo
surgía, pero un día casi sin darme cuenta, encontré algo que supuso un avance. Llevaba ya un tiempo en el grupo de
creadores de juegos de rol de Facebook y ya me había servido de ayuda en momentos
puntuales (como con la mecánica de clima que comenté en una entrada anterior).
En este caso no se trató de una consulta mía, ya que no pensé que el grupo
pudiese ayudarme con un tema como el del mapa.

Un usuario preguntaba por cómo conseguir ilustraciones para
su juego, y entre las respuestas recibidas, un usuario le contesto remitiéndole
a una web de freelancers llamada Fiverr. Eso podía ser interesante, ya que
quizás allí encontrase alguien a quien poder encargar el mapa, al ser un portal
con muchos artistas. Las primeras búsquedas que hice en el portal confirmaron
una buena noticia y una mala. La buena era que efectivamente, había bastantes
usuarios que ofrecían gigs (así es como se llaman en esta web los encargos)
sobre mapas para juegos de rol. La mala era que la inmensa mayoría, por no decir
la totalidad eran mapas para juegos de fantasía, y nadie parecía centrarse
específicamente en la posibilidad de hacer ciudades.

Tampoco tenía nada que perder, así que durante varios días
me dediqué a ver a los diferentes freelancers y sus estilos para ver si alguno
me convencía. Finalmente encontré el perfil MysticWingsArt, de una mujer portugesa llamada Tania, cuyo estilo me
llamó bastante la atención. Parecía una usuaria bastante activa y aunque la
descripción de su gig era mapas de fantasía, también indicaba que estaba
abierta a nuevos encargos de otro tipo que le permitiesen ampliar fronteras.
Así que decidí contactar.

Desde el principio Tania, se mostró muy amable y receptiva.
Al ser mi primera incursión en la plataforma de Fiverr, incluso me explico cómo
funcionaba. La comunicación era en inglés, y la verdad es que el tiempo de
respuesta de Tania era rapidísimo. Yo le propuse la realización del mapa,
explicándole los detalles y enviándole mi boceto. Ella acepto
realizarlo, a pesar de que nunca había hecho nada de esas características. El
coste del mapa se ajustaba al presupuesto que tenía, así que encargue el gig.

En aquel periodo Tania tenía más encargos abiertos, así que
la realización del mapa finalmente se fue a un mes, pero eso no me importaba
demasiado, porque tampoco tenía excesiva prisa. Trabajar con ella fue muy sencillo y agradable. La comunicación entre ambos fue excelente. A pesar de que era un encargo novedoso para ella, el resultado cubrió mis
expectativas y por fin me permitió tener el mapa que quería para Bloomfield. Su
tamaño en A3 incluso me permitirá hacer un pequeño póster, así que finalmente, algo que me había dado tantos
quebraderos de cabeza, por fin se había resuelto.

Si las cosas van como espero, intentaré encargarle a
Tania otro mapa con los alrededores de Bloomfield, ya que aunque la campaña se
desarrolla en la ciudad, es muy posible que los jugadores tengan que salir a
sus aledaños.

Pero eso es otra historia.